Juego, teatro y literatura desde la Luenga Isla

El viernes que pasó, 7 de septiembre, se llevó a cabo en la Universidad de Stony Brook, Long Island, el congreso Homo Ludens, organizado por el GRISO, el departamento de español de SUNY-Stony Brook y la asociación IDEA. Al calor del café, galletas y fruta durante el día y del vino y la comida en la noche, se leyeron y compartieron once comunicaciones alrededor del tema del congreso, aunque desde perspectivas diversas y en diálogo unas con otras. A continuación, una breve crónica y sumario del encuentro.

En la primera mesa, “Espectáculos e Historia”, Paul Firbas, de la universidad anfitriona, expuso algunos hallazgos y líneas maestras de su proyecto, en curso, en torno a la “Relación de las fiestas que se celebraron en la corte de Pausa” (1607), festejo famoso por ser uno de los primeros testimonios de la presencia de Don Quijote de la Mancha en América. El trabajo de Firbas va más allá de la anécdota e intenta ahondar en la comprensión cabal del espectáculo, descifrando los significados de la parafernalia que lo rodea, así como sus implicancias culturales y políticas. A continuación, Jesús María Usunáriz, de la Universidad de Navarra, se ocupó de las relaciones de sucesos y crónicas acerca de las celebraciones por la batalla de Lepanto, en aras de explorar el sustrato ideológico que sustentaba a la monarquía española.

En la segunda mesa del día, llamada “Juegos de Corte”, Christoph Strosetzski, de la Universidad de Münster, presentó la preceptiva en torno a la conversación, como una auténtica teoría de las relaciones sociales, desde la antigüedad hasta el Barroco. En la charla, resaltó el ingrediente maquiavélico, insospechado, de algún tratadista español. Luego, Emmanuel Marigno (Universidad de Lyon) analizó el conjunto de litografías Homenaje a Quevedo (1969) del artista mexicano José Luis Cuevas, como obra del neobarroco mexicano, que cuestiona los valores de la modernidad, parodia y reescribe diversos géneros. Cerró la mesa Frederick de Armas, de la Universidad de Chicago, quien nos ilustró acerca de las connotaciones mitológicas en los protagonistas y burlas presentes en El burlador de Sevilla; un esquema donde don Juan ostenta el disfraz de Júpiter, seductor y airado, así como usurpador de la simbología de los Habsburgo.

Luego del almuerzo, la primera mesa la tarde se dedicó a la dramaturgia de Calderón de la Barca. Santiago Fernández Mosquera, de la universidad compostelana, analizó la curiosa y original loa del Juego de la pelota, en la que Calderón aprovechó las reglas y características de este popular entretenimiento, semejante al tenis actual, para exponer conceptos religiosos. De forma similar, Davinia Rodríguez, de la Universidad de Navarra, comentó el auto sacramental de El juego del hombre (1625), que adopta el popular juego de naipes para transmitir los conceptos teológicos. Su oscuro autor, Mejía de la Cerda, se basa en sendos autos de Lope (La siega) y de Calderón (La semilla y la cizaña), los cuales ya elaboraban la alegoría religiosa a partir del susodicho juego de cartas. Finalmente, Alejandra Ulla, del University College de Dublín, habló de la función de los bailes de damas en textos calderonianos, cuyo origen se encontraba en carnavales y celebraciones de la familia real.

La última mesa, “Novela y juego”, se abrió con el trabajo de quien suscribe estas líneas. Mi propósito fue proponer la existencia de una “novela burlesca”, una novela corta esencialmente cómica, con determinadas características y horizontes de lectura, practicada por Salas Barbadillo, Castillo Solórzano y Tirso de Molina. Por su parte, Fernanda Abreu, de la Universidad Nueva de Lisboa, disertó acerca de la transformación de Alonso Quijano en don Quijote a partir de las diversas teorías modernas sobre el juego. Finalmente, Victoriano Roncero-López, de Stony Brook, analizó el diálogo literario entre La Pícara Justina y el Guzmán de Alfarache; en esta operación, el autor de Justina llevó a cabo toda una interpretación del libro de Mateo Alemán, la cual influyó dramáticamente en el desarrollo posterior del género picaresco.

Tras esta rica jornada de comunicaciones y discusión, los participantes fuimos agasajados en una cena digna de Camacho. Todos quedamos satisfechos y agradecidos por las atenciones brindadas por los amigos y colegas de Stony Brook (encabezados por Victoriano, Paul y Ana), que fueron magníficos anfitriones. El sábado partimos de la Luenga Isla con un grato recuerdo, nuevos amigos y ganas de volver en una ocasión propincua.

ACTUALIZACIÓN DE SETIEMBRE DE 2014: algunos trabajos presentados en este congreso fueron publicados en el primer número de Hipogrifo. Revista de literatura y cultura del Siglo de Oro.

Anuncios

Acerca de orodeindias

Disce, puer, uirtutem ex me uerumque laborem, fortuna ex aliis
Esta entrada fue publicada en Uncategorized y etiquetada , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

3 respuestas a Juego, teatro y literatura desde la Luenga Isla

  1. Pingback: Segundones en el “Quijote” | Oro de Indias

  2. Pingback: Mentiras y secretos en la Luenga Isla | Oro de Indias

  3. Pingback: Don Quijote en clave de carnaval desde México | Oro de Indias

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s