Novela en construcción: “La batalla de Huamachuco y sus desastres”

Este título es un préstamo de lo que hizo el año pasado Arturo Pérez-Reverte: publicar las anotaciones sobre El tango de la guardia vieja conforme iba escribiendo la novela. Yo estoy en un proceso lento, intermitente (ya quisiera yo poder dedicarme exclusivamente a la escritura creativa), de robarle tiempo al tiempo, para avanzar un manuscrito de una novela corta. Uno de los episodios desgajados del libro es histórico: la batalla de Huamachuco. Recopilando materiales, encontré el opúsculo La batalla de Huamachuco y sus desastres de Abelardo Gamarra, El Tunante, huamachuquino de pro. Esta obra narra a manera de crónica los hechos ocurridos alrededor del 10 de julio de 1883, en las alturas de Huamachuco, provincia de Sánchez Carrión, departamento de La Libertad, en la costa norte del Perú. Para escribir este texto, Gamarra apeló a sus propios recuerdos de la campaña militar y a testimonios diversos que pudo reunir.

Andrés Avelino Cáceres, líder de la resistencia durante la Guerra del Pacífico

Andrés Avelino Cáceres, líder de la resistencia durante la Guerra del Pacífico

La batalla de Huamachuco y sus desastres es una crónica que sigue las fortunas y adversidades del caudillo peruano Andrés Avelino Cáceres en sus esfuerzos por conformar un ejército con el que hostigar al invasor que, entre los años 1881 y 1883, ocupaba la capital del Perú. Entre la clase dirigente peruana había dos tendencias: por un lado, la que sostenía la necesidad de proseguir la guerra en aras de fatigar al enemigo y negociar las mejores condiciones de paz; y por otro, la que, priorizando la conclusión de la guerra, buscaba hacerse del control del gobierno y firmar una paz lo más pronto posible. Naturalmente, el ejército chileno apoyaba esta última tendencia, hasta el punto de dar armamento a la facción peruana que quería la paz (identificada con el general Miguel Iglesias) con el fin de que persiguiera y combatiera al bando que enarbolaba la resistencia en los Andes (a cargo de Andrés Avelino Cáceres). Esta campaña de resistencia, también conocida como Campaña de la Breña en la historiografía, está llena de episodios heroicos, otros pintorescos y unos cuantos patéticos. Algunos de esos episodios se encuentran en La batalla de Huamachuco y sus desastres, retratados al vivo: la frustración del caudillo que lucha contra el invasor extranjero, contra sus compatriotas felones, contra el clima y la dificultad del terreno (Cáceres perdió en una marcha bajo la tormenta casi la mitad de su ejército, entre extraviados y caídos en los precipicios). Parte central del texto de Gamarra es la descripción de las acciones de la batalla de Huamachuco, desde la víspera, 9 de julio, hasta las consecuencias de la derrota peruana: el saqueo, asesinatos, violaciones y otros actos infames del vencedor.

La batalla de Huamachuco es el último hecho de armas significativo de la guerra iniciada en 1879. La derrota de la resistencia peruana supuso un espaldarazo a la facción pacifista de Miguel Iglesias (de la que se dice celebró la derrota de Cáceres con fuegos pirotécnicos en Cajamarca). La derrota es más trágica y patética si se considera la inferioridad de condiciones en la que combatieron los peruanos (mal equipados y sin formación militar propiamente dicha), la cual –en el momento decisivo- condujo al desastre. Los peruanos van escalando las alturas de los cerros y los chilenos se repliegan; todo parece indicar que, tomada la cumbre, la victoria peruana estaría asegurada. De repente, silencio y confusión entre la tropa: no quedan municiones. El enemigo, que ya estaba en retirada, se recompone y ataca a la bayoneta. El golpe es fatal para los peruanos. No solo no tienen balas, sino que carecen de bayonetas, por lo que han de defenderse con las culatas de los fusiles. La situación ha dado un vuelco y algunos peruanos, impotentes y rabiosos, tiran sus fusiles al suelo, mientras les penetra la cuchilla en el estómago y la caballería chilena los rodea por si quieren correr. El héroe arenga a la división que reclutó en Tarma, dispuesto a morir junto a ellos. Es el fin. Así prosigue el relato de Abelardo Gamarra:

Escena de repase de soldados peruanos. Ocurrió en la batalla de Huamachuco.

Escena de repase de soldados peruanos. Ocurrió en la batalla de Huamachuco.

Sangriento fue el combate del Tarma, que hecho pedazos, en una lucha desigual, vio al caudillo sereno y valeroso que lo condujo hasta aquella tumba de gloria, en medio de la caballería enemiga, abrirse paso revólver en mano, acompañado de su secretario el denodado coronel don Florentino Portugal, después de haber visto caer a su ordenanza cuya cabalgadura fue muerta a pocos pasos de distancia y que solo pudo salvar gracias a un caballo de tiro que conducía.

Eran las doce en punto del día 10 de julio de 1883.

La derrota se había declarado.

Una hora después, a tres cuartos de legua de distancia de Purrumpampa, en el camino del inca, el general Cáceres desmontado, con los brazos cruzados sobre el cuello del “Elegante”, su noble caballo de batalla, y apoyada la frente en ellos, tocó que otro jinete se acercaba, levantó la cabeza y vio al coronel Borgoño, que echando pie a tierra avanzó hacia él.   

El general le abrió los brazos, ambos amigos se estrecharon, y una lágrima silenciosa rodó por sus mejillas: era la expresión de un mismo duelo.

Después de un rato de silencio.

– No sé, dijo Borgoño, si habremos cumplido, mi general, nuestro deber.

– Todos han cumplido con su deber -contestó lacónicamente el general- solo que aún no se cansa nuestra fatalidad.

En vísperas de cumplirse 130 años de esta batalla, enlazo aquí una transcripción del texto de La batalla de Huamachuco y sus desastres e invito a leerlo.

Anuncios

Acerca de orodeindias

Disce, puer, uirtutem ex me uerumque laborem, fortuna ex aliis
Esta entrada fue publicada en Uncategorized y etiquetada , , , , , . Guarda el enlace permanente.

4 respuestas a Novela en construcción: “La batalla de Huamachuco y sus desastres”

  1. Luis Flores Prado dijo:

    Sería pertinente revisar las fuentes y testimonios referentes al fusilamiento del Coronel Leoncio Prado, pues Gamarra ha novelado gran parte de la batalla.

    • orodeindias dijo:

      En efecto, la novelización impregna toda la crónica y afecta mucho más al héroe, ya que Gamarra era cacerista. En lo referido a Leoncio Prado, ahora sabemos que su muerte fue menos romántica, considerando que fue delatado por peruanos contrarios a su bando (adictos a Iglesias) y no hubo ni café ni cucharita. Gracias por comentar.

  2. Pingback: Dos años de “Gabinete veneciano”: texto completo | Oro de Indias

  3. Pingback: El secreto silencio y la memoria | Oro de Indias

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s