La luna roja: de Garcilaso a Soda Stereo, pasando por Arlt

base_imageLas comunidades primitivas, desprovistas de método científico, interpretaban los fenómenos naturales con una mentalidad mágico-religiosa. En muchas culturas antiguas, y aún ahora a través de la astrología, los astros han merecido lecturas de cariz profético. Hace unos meses se pudo ver en el continente americano el fenómeno natural conocido como luna roja: un tipo de eclipse lunar producido porque el sol, al pasar detrás de la tierra, produce una sombra, la cual se proyecta hacia la luna, con lo que esta se pone de color rojizo. Actualmente, con la hegemonía del discurso científico, es sencillo comprender este fenómeno astronómico racionalmente. Sin embargo, subsisten las lecturas, rezago de otros tiempos, que lo interpretan, a raíz del rojo que evoca la sangre, como un signo apocalíptico o trágico. A propósito de la reciente luna roja que pudo verse en Cuzco, viene a cuento recordar aquel episodio de los Comentarios reales dedicado a los signos que anunciaban a Huayna Cápac el final de su imperio:

Entre estos miedos y asombros, vieron que una noche muy clara y serena tenía la luna tres cercos muy grandes: el primero de color de sangre; el segundo, que estaba más afuera, era de un color negro que tiraba a verde; el tercero parescía que era de humo. Un adivino o mágico, que los indios llaman llaica, habiendo visto y contemplado los cercos que la luna tenía, entró donde Huayna Cápac estaba y, con un semblante muy triste y lloroso, que casi no podía hablar, le dijo: “Solo Señor, sabrás que tu madre la Luna, como madre piadosa, te avisa que el Pachacámac, criador y sustentador del mundo amenaza a tu sangre real y a tu Imperio con grandes plagas que ha de embiar sobre los tuyos; porque aquel primer cerco que tu madre tiene, de color de sangre, significa que después que tú te hayas ido a descansar con tu padre el Sol, habrá cruel guerra entre tus descendientes y mucho derramamiento de tu real sangre, de manera que en pocos años se acabará toda, de lo cual quisiera reventar llorando; el segundo cerco negro nos amenaza que de las guerras y mortandad de los tuyos se causará la destruición de nuestra religión y república y la enajenación de tu Imperio, y todo se convertirá en humo, como lo significa el cerco tercero, que paresce de humo. (Comentarios reales, libro IX, capítulo XIV)

La lectura del adivino relaciona el rojo con la sangre que producirá la guerra civil entre Huáscar y Atahualpa e identifica todos los otros males bajo la figura de las plagas, las cuales evocan las de Egipto. Huayna Cápac intenta no hacer caso o al menos fingirlo. No obstante, al morir, dejará instrucciones al respecto, plenamente consciente de que los vaticinios se cumplirán.

Hallamos otro desarrollo narrativo de este fenómeno en el siglo XX. En la colección de cuentos El jorobadito (1933), Roberto Arlt incluye el relato La luna roja. En este texto, Arlt describe un día cotidiano en la megalópolis bonaerense, el cual se ve interrumpido por el anuncio de una calamidad, a través de la infausta luna de color sangre:

Súbitamente, sobre el tanque de cemento de un rascacielos apareció la luna roja. Parecía un ojo de sangre despegándose de la línea recta, y su magnitud aumentaba rápidamente. La ciudad, también enrojecida, creció despacio desde el fondo de las tinieblas, hasta fijar la balaustrada de sus terrazas en la misma altura que ocupaba la comba descendente del cielo. (Roberto Arlt, La luna roja)

La luna roja anuncia la guerra, la destrucción total de esas masas que hasta entonces habían estado maquinizadas. Si bien no hay mayores elementos para la interpretación, es tentador pensar que el relato, compuesto en el momento en que el fascismo se encuentra en auge, está vaticinando la segunda guerra mundial.

Finalmente, le debemos a Soda Stereo una canción llamada Luna roja, en su disco Dynamo (1992). Según una interpretación, este tema se refiere al sida, con lo que se identifica el rojo sangriento con la infección y la enfermedad mortal: Cuídame/ yo te cuidaré/ yo también pagué placeres ciegos/ y no quiero ver/ la luna roja/ sobre el mar negro/ luna roja/ es peligrosa…/ te hace mortal. Se sabe que las ganancias de esta canción se derivan a la lucha contra el sida, por lo que dicha lectura encuentra cierto sustento. En este caso, la luna roja anuncia una peste que también adquiere características universales. En conclusión, desde Garcilaso hasta Soda Stereo, pasando por Roberto Arlt, la luna roja sigue siendo una señal atendible y de una fuerza que aún espanta a los humanos.

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Disce, puer, uirtutem ex me uerumque laborem, fortuna ex aliis
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