Don Alonso Enríquez de Guzmán, caballero noble desbaratado

9781557536020_2Don Alonso Enríquez de Guzmán, caballero sevillano segundón, es uno de esos personajes novelescos y hechizantes del Siglo de Oro, como el capitán Alonso de Contreras o el aún más famoso Estebanillo González. A diferencia de estos dos últimos, Enríquez de Guzmán vive en la primera mitad del XVI, el momento inicial de la expansión hispánica. Él no puede ser, como Contreras, testigo privilegiado de aquel intersticio, entre el XVI y el XVII, cuando el imperio ya está asentado, ni tampoco ver décadas más tarde, como Estebanillo, la debacle que anuncia la Guerra de los Treinta Años. Viajero y soldado entre Europa y América, el sevillano escribió su Libro de la vida y costumbres a lo largo de varias décadas, hasta dejarlo inconcluso poco tiempo antes de desaparecer misteriosamente en algún lugar de Alemania, en 1547.

El texto de Enríquez de Guzmán permaneció inédito hasta tiempos recientes; en eso sigue la tendencia común a muchas autobiografías de soldados (con excepción de Contreras o Bernal Díaz del Castillo) que solo fueron exhumadas de archivos y bibliotecas modernamente. Contamos con una edición de Hayward Keniston (sí, el mismo de la monumental y todavía útil The Syntax of Castilian Prose) del Libro de la vida y costumbres en la Biblioteca de Autores Españoles, que vio la luz en 1960. Sin embargo, nunca se le había destinado un análisis monográfico hasta Caballero noble desbaratado. Autobiografía e invención en el siglo XVI, estudio de José Luis Gastañaga Ponce de León que fue publicado en 2012.

Nos hallamos frente a un trabajo valioso, que parte de un saludable historicismo para problematizar el concepto de “autobiografía” cuando se aplica a textos previos a 1700. Es una tentación leer los textos de Vidas, tanto reales como ficticias (caso de la novela picaresca), que abundan en el Siglo de Oro, con los parámetros teóricos modernos y por ende anacrónicos para analizar textos de la temprana modernidad y (mucho más inclusive) los medievales. El problema de leer desprovistos de marco histórico es que se emplean criterios fuera de lugar para discriminar y establecer un canon. Es lo que ocurrió en la segunda mitad del siglo XX en torno a la novela picaresca (la cual ha sido recurrentemente estudiada siguiendo el modelo autobiográfico), cuando se ponderaban el Lazarillo de Tormes y el Guzmán de Alfarache como la picaresca “auténtica”, la “buena picaresca” y rótulos así, en oposición a textos algo menos rigurosos en construcción como La pícara Justina o El Buscón. Similar polémica traían consigo obras como la Historia de la monja alférez, campo fértil para todo tipo de especulación teórica postmoderna, o el mismo Libro de la vida de Santa Teresa de Jesús.

Frente a esa confusión crítica en la que el investigador puede empantanarse, el profesor Gastañaga explora, sin prejuicios teóricos que le impidan examinar su naturaleza, textos autobiográficos que son el contexto en que se compone la Vida y costumbres de Enríquez de Guzmán: las Memorias de Leonor López de Córdoba, la Breve suma de la vida y hechos de Diego García de Paredes, así como el Cautiverio y trabajos de Diego Galán. Se hace evidente que cada texto responde a horizontes de lectura diferentes y específicos a la situación comunicativa y social de cada uno de los autores. Las Memorias de la noble andaluza, por ejemplo, deben situarse en el marco de su afán por recuperar el favor real (objetivo que logra); la Breve suma, en cambio, se desprende de toda motivación política o histórica, para brindar el testimonio de un padre que desea, simplemente, dar lecciones de vida a su hijo. El caso de Diego Galán es mucho más interesante todavía, ya que las dos redacciones de su texto permiten ver de cerca cómo el autor carga de referencias literarias sus hechos, embelleciéndolos y dándoles un vuelo poético del que carecían originalmente.

Los dos siguientes capítulos de Caballero noble desbaratado contienen el análisis del libro de Enríquez de Guzmán, diseccionándolo y mostrando aspectos de su composición que confirman el impacto de la miscelánea en la prosa del siglo XVI, gracias al humanismo y su retórica, que empapa las letras de por entonces. Las dos grandes influencias de Enríquez de Guzmán son, en ese aspecto, Pedro Mexía, de quien había leído y recomendado su Silva de varia lección, y Fray Antonio de Guevara, cuyo famoso episodio de El villano de Danubio (incluido en su Libro áureo de Marco Aurelio) reelabora el sevillano en sus memorias, trasladando la acción a los Andes, en el marco de las guerras civiles entre Pizarro y Almagro.

Finalmente, ¿quién era Alonso Enríquez de Guzmán, cuyo libro incluye en su título el apelativo de “caballero noble desbaratado”? Su libro nos brinda una imagen ambivalente de él. Probablemente hubiera querido identificarse con el vir facetus que proponían Castiglione y Pontano, pero sus dificultades económicas lo deslucían y le impulsaban a caer en actos más propios de un bufón. Como resultado no era ni un refinado Garcilaso de la Vega ni tampoco un Francesillo de Zúñiga, aunque los nobles más privilegiados que él lo identificaran más bien con las prácticas chocarreras de este último. Víctima de los rigores de su clase social, me inclino a pensar que de haber tenido menos alcurnia y haber vivido ya en el siglo XVII, Enríquez de Guzmán hubiese encajado en el esquema del figura que inundaba los espacios urbanos de Madrid y Sevilla: he allí al don Tomé de Las aventuras del bachiller Trapaza (1637), un hidalgo pobre que para sobrevivir se hace pasar por caballero galante y ridículo, fingiendo una locura que ya se identifica con la de don Quijote y con las miserias de un hidalgo vallisoletano como el tercer amo del Lazarillo de Tormes. Sin embargo, viviendo en el siglo XVI, con modelos épicos todavía vigentes y poderosísimos (como el del soldado y poeta que encarnó Garcilaso de la Vega y que quiso abrazar un joven Miguel de Cervantes), Enríquez de Guzmán no pudo hallar un espacio, como el de la Corte barroca, donde poder cumplir adecuadamente su papel y vivir de este oficio. Su posición siempre fue ambigua y a él no le cuesta reconocer la complejidad de su impostura y su carácter ficticio cuando finalmente, al haber obtenido el hábito de Santiago, ya no la necesita y debe guardar el decoro de su nuevo status. Así lo admite en carta privada a uno de sus corresponsales más apreciados, Francisco de los Cobos, secretario de Carlos V:

Agora que a Dios todopoderoso ha placido sacarme de esta necesidad [de la pobreza], quiero declarar [que] mi demasiada conversación o locuacidad, por mejor decir, estaba convidada de la pobreza, porque con ella me parescía apagaba el fuego del aborrescimiento que la pobreza trae consigo, y con la moneda de mi buena conversación se aguaba estotro defeto. Agora que yo tengo otra moneda, no quiero usar estotra ni Vuestra Señoría me la tome en cuenta ni consienta usar ni pasar. Y en verdad que no tengo culpa si ha sido falsa, porque siempre la he gastado y despendido contra mi voluntad, no dejando de conocer sus quilates tan bien como los que la rescibíades.

No me queda sino recomendar la lectura del Libro de la vida y costumbres de don Alonso Enríquez de Guzmán y de Caballero noble y desbaratado, estudio que aclara su composición, antecedentes y sentido final. El libro de Gastañaga Ponce de León no solo pone en relieve la figura y obra de Enríquez de Guzmán, sino que también invita a reflexionar, con ideas frescas, en torno a la prosa del siglo XVI, la autobiografía en la Edad Media y el Siglo de Oro y el género textual de la miscelánea.

Anuncios

Acerca de orodeindias

Disce, puer, uirtutem ex me uerumque laborem, fortuna ex aliis
Esta entrada fue publicada en Uncategorized y etiquetada , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s