Picaresca y sujeto migrante en “Veneno” de Hugo Fontana

veneno fontanaObserva Giuseppe Gatti, en un artículo reciente, la ausencia de términos clasificatorios para las generaciones recientes de la literatura uruguaya. Esta falta de peculiaridades o consignas produce una miríada de proyectos narrativos que auscultan la realidad contemporánea con una libre adopción de recursos estilísticos y tradiciones literarias de diverso calado. En la obra de Hugo Fontana (Canelones, 1955), en particular, se percibe una versatilidad narrativa que se refleja, solo por citar tres ejemplos, en la recreación del espacio ficcional de Juan Carlos Onetti en La última noche frente al río (2006), en la fragmentación narrativa fundamental para reflejar las múltiples imágenes de Héctor Amodio Pérez en La piel del otro (2001), o más recientemente en el manejo del género negro y el minimalismo narrativo en El noir suburbano (2009).

En este artículo nos ocuparemos de analizar la presencia de la picaresca en Veneno (2000) y ponerla en contacto con la representación del sujeto migrante, categoría acuñada por Antonio Cornejo Polar. El protagonista de Veneno, Jorge Eduardo González Broemberg, mejor conocido como Tapita, encarna las fortunas y adversidades de un individuo que se hace a sí mismo –cual un pícaro- y que debe lidiar no solo contra las dificultades que enfrenta un migrante proletario, sino también contra la eterna nostalgia frente a su país natal, vuelta casi una enfermedad, o una ponzoña precisamente, que va mellando su espíritu.

La estructura narrativa de Veneno refleja, por un lado, el testimonio autobiográfico y nostálgico de Tapita el migrante, con marcas que lo identifican con la narrativa picaresca clásica (un relato episódico en primera persona que revela un aprendizaje y un proceso de autoconocimiento, impregnado de tono confesional, con afán de entretener a la vez que aleccionar al lector), y, por otro, la voz de un narrador cronista que lo desmonta, glosa y reviste para ponerlo en contacto con la historia más reciente del país y complementar así la voz del sujeto migrante. Conviene aclarar que estamos lejos de postular a Veneno como una novela picaresca. Nuestro propósito, en todo caso, es iluminar algunos aspectos de su construcción apelando a temas y recursos narrativos asociados con el género picaresco. De la mano de estos elementos propios del relato del pícaro, abordaremos luego el segundo aspecto primordial de la obra, que es la presencia del sujeto migrante y su condición liminar en el texto.

Remitámonos al inicio de Veneno, el cual –como en tantas narraciones picarescas o de crónica policial novelada (Crónica de una muerte anunciada, El túnel o A sangre fría)- nos revela su situación final. Tapita, el muchacho de Toledo, está en una prisión de Tejas esperando la pena de muerte. Su caso, según lo señala el narrador, supone la ingrata novedad de ser el primer uruguayo condenado a pena de muerte en los Estados Unidos. El delito, horripilante, se nos anuncia también, aunque solo se nos promete revelar sus motivaciones (lo que convencionalmente se llama la historia detrás del crimen) a lo largo de la novela. Tal es el estímulo o reclamo narrativo, en apariencia simple, que ofrece el narrador para captar nuestra atención: como el pícaro Lázaro cuando anuncia, en las páginas iniciales del Lazarillo de Tormes, que nos explicará el “caso” que origina su relato contándonos su vida.

Sin embargo, el planteamiento de los capítulos de Veneno, así como la disposición de la diégesis a cargo de tres narradores, producen un efecto envolvente en el lector, hasta el punto de producir la sensación de que el caso de Tapita rebasa lo meramente anecdótico –propio de la “crónica de suceso” que la novela juega a ser- y permite postular, por el contrario, el carácter absurdo y tragicómico de los hechos en los que el protagonista se vio comprometido. En ese aspecto tal vez es en el que debiera comprenderse la influencia de Crónica de una muerte anunciada, cuya narración también aspira a cuestionar la posibilidad real de comprender un crimen, debido a prejuicios sociales y morales que mellaban la autoridad del narrador y su intento de elaborar un relato coherente (…)

El artículo completo, junto a otros trabajos más diversos e interesantes, acaba de salir publicado en Humanidades. Revista de la Universidad de Montevideo 12(2012): 19-33.

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Disce, puer, uirtutem ex me uerumque laborem, fortuna ex aliis
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